Una sentencia es un documento público en su fallo, pero no en los datos de quienes aparecen en ella. Si quieres comentarla en un blog, usarla en un curso, convertirla en modelo para el despacho o pedirle a una IA que la resuma, primero hay que quitar lo que identifica a las personas.
Quién anonimiza las sentencias en España
El Consejo General del Poder Judicial difunde la jurisprudencia a través del Centro de Documentación Judicial (CENDOJ), y lo hace con las resoluciones ya anonimizadas. Si la sentencia la sacas de ahí, ese trabajo está hecho. Si sale del expediente, de LexNET o de un correo del cliente, lleva todos los datos y te toca a ti.
Qué datos se quitan
- Personas físicas: partes, testigos, peritos, menores y terceros mencionados, también cuando aparecen por el apellido o con tratamiento («la Sra. Ruiz»).
- Identificadores: DNI y NIE, números de la Seguridad Social, pasaportes.
- Contacto y localización: domicilios, teléfonos, emails.
- Datos económicos: cuentas, tarjetas, nóminas, importes que identifiquen.
- Bienes: matrículas, referencias catastrales, números de finca registral.
- Datos de salud de lesionados o incapacitados, y antecedentes penales de terceros.
- Referencias del asunto: número de autos o de procedimiento y el NIG, que identifican el caso de forma única.
Las empresas grandes y los organismos públicos no suelen ser un problema. Las pequeñas sí: «Talleres Ruiz, S.L.» identifica a su dueño. Lo mismo vale para el NIF de un autónomo, que es su DNI.
Los identificadores indirectos
Es lo que más se escapa. Una sentencia sin un solo nombre puede identificar a alguien por los hechos probados:
- Fecha, hora y lugar exactos de un accidente que salió en la prensa local.
- Una profesión poco común en un pueblo pequeño («el único veterinario de la comarca»).
- Parentescos con alguien conocido («hermano del concejal de urbanismo»).
La solución es generalizar: «en marzo de 2024» en lugar del día y la hora, «en una localidad de la provincia» en lugar del pueblo. Lo contamos en detalle en técnicas de anonimización de datos.
Cómo sustituir sin perder el razonamiento
Una sentencia con todo tachado se lee mal: no se sabe quién reclamó a quién. Para formación o para una IA funciona mejor una etiqueta por persona, siempre la misma:
| Original | Anonimizado |
|---|---|
| D. Luis García Martín, con DNI 87654321X, interpone demanda contra Talleres Ruiz, S.L. | [PERSONA_1], con DNI [DNI_1], interpone demanda contra [ORGANIZACION_1] |
| El Sr. García declaró que… | [PERSONA_1] declaró que… |
Para publicar fuera del despacho, tachado o etiquetas genéricas, sin guardar la tabla que permite volver atrás. Para trabajo interno, etiquetas numeradas.
No te olvides de los anexos
Los escritos llevan documentos aportados: copias de DNI, nóminas, informes médicos, fotos. Suelen ser escaneos, y en un escaneo el dato está en la imagen y, si tiene OCR, también en la capa de texto. Hay que tratar las dos cosas (lo explicamos en cómo anonimizar un PDF).
Lista rápida antes de publicar
- Busca los apellidos de cada parte, también en mayúsculas y con tratamiento.
- Busca los números: DNI, autos, NIG, cuentas, matrículas.
- Lee los hechos probados buscando fechas, lugares, cargos y parentescos.
- Revisa encabezados, pies, anexos y propiedades del fichero.
- Copia todo el texto en un bloc de notas y busca otra vez.
Sentencias y escritos con AnonimData
Para despachos, AnonimData encuentra nombres de partes con o sin tratamiento, DNI con su letra comprobada, cuentas, matrículas y números de procedimiento o de autos por el contexto en que aparecen. La misma persona recibe la misma etiqueta en todo el documento, revisas antes de descargar y el Word sale con su formato. Para dárselo a una IA, sigue con cómo usar ChatGPT sin darle datos personales.